En Monterrey, un concierto del grupo Intocable, terminó en rechifla.

Y es que a menos de una hora de haber iniciado la presentación, el show fue cancelado debido a que su vocalista, Ricky Muñoz aseguró que no podía continuar debido a que “no se la estaba pasando bien”.

Al interrumpir el concierto, el cantante compartió con los ahí presentes que se había tomado un medicamento y que no se encontraba en situación optima para continuar cantando.

Tras estas declaraciones, comenzó una serie de abucheos por parte de los fanáticos que se encontraban inconformes, pues la presentación iba a penas a la mitad.

En medio de reclamos, Muñoz se sinceró al decir que el dinero no se les iba a poder regresar, y aunque intentó continuar, segundos después se despidió.